Argentina: la difícil batalla por el aborto legal

Ago 6, 2018 | América Latina, Juntas y a la Izquierda

Se acerca la batalla definitiva por la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en la Argentina. Este 8 de agosto el Senado tiene que votar el proyecto de ley que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados el 14 de junio.

Hasta hace pocos meses, la conquista del derecho de las mujeres y personas gestantes a decidir sobre su cuerpo parecía imposible. El proyecto se había presentado seis veces y perdió estado parlamentario sin ser tratado. Y esta vez se presentó bajo un nuevo gobierno conservador en la Casa Rosada y un Papa argentino en el Vaticano.

Pero más pudo la fuerza de la revolución feminista que estalló en estos años en la Argentina y mundialmente. El estallido del Ni Una Menos contra los femicidios en 2015 inició una ola feminista que creció y se radicalizó, retroalimentándose con las expresiones del mismo fenómeno que sacudieron los Estados Unidos, España, Polonia, México, Chile y más allá. La Argentina fue uno de los epicentros de las huelgas internacionales de mujeres el 8 de Marzo de 2017 y 2018, por ejemplo.

Fue la fuerza de la movilización feminista la que impuso, este año, que el gobierno de Macri habilitara el tratamiento parlamentario de la ley de aborto. Y fueron los pañuelazos de miles de mujeres en el Congreso cada martes, la instalación del debate a escala masiva y el millón de personas que se movilizó el 13 y 14 de junio, los que ejercieron la presión que garantizó el triunfo de la ley en Diputados por un margen estrecho.

Pero la batalla en el Senado es más difícil y viene muy complicada. Si se votara hoy se perdería, ya que los 36 senadores que han confirmado que votarán en contra suman la mitad de los 72 miembros de la cámara y, aunque todos lo demás votasen a favor, desempataría la vicepresidenta anti-derechos Gabriela Michetti. Además, el voto favorable sólo cuenta hoy con 32 voluntades. Quedan dos indecisos, más una senadora que se abstendría y otra que no asistiría a la sesión.

Desde Juntas y a la Izquierda y el MST venimos dando una pelea al interior de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito para radicalizar las medidas de lucha, ya que después de la media sanción la Iglesia Católica, los evangelistas y otros sectores de derecha -que confiaban que Diputados no aprobara la ley- se despertaron y salieron a la ofensiva. Además, desde distintos sectores se ha venido alentando un equivocado triunfalismo desmovilizador, apostando todo a la negociación parlamentaria. Tanto es así, que la dirección de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto decidió instalar el escenario central del 8A a diez cuadras del Congreso, alejando así del Senado la presión de la marea verde. El abstencionismo de un sector de la izquierda y el seguidismo de otros no colaboraron en lo absoluto para poder revertir esa dinámica.

De todos modos, la palabra final la tendrá la calle. Aunque es muy difícil, ya que la presión tendría que traccionar a los dos indecisos y además lograr que al menos tres senadores del lado negativo se ausenten, no podemos descartar nada. Por eso estamos volcando todo nuestro esfuerzo militante para lograr la mayor movilización posible el 8A, único factor que puede llegar a revertir la situación a favor de la aprobación de la ley.

El lunes 6, por ejemplo, desde Juntas y a la Izquierda y el MST le hicimos en la mayoría de las provincias argentinas un pañuelazo a las sedes centrales de la UCR, partido que se jacta de ser laico y democrático, pero 9 de sus 13 senadores anunciaron que votarán en contra de la ley. Y nos estamos preparando para movilizar con toda la fuerza posible el 8.

Como parte fundamental de nuestros esfuerzos, también estamos impulsando una campaña internacional de solidaridad de cara al 8A. Las organizaciones de nuestra corriente internacional, Anticapitalistas en Red, junto a otras organizaciones realizarán pañuelazos en las embajadas y consulados argentinos de Chile, Venezuela, Paraguay, Cataluña, el Estado español, Francia, Uruguay, Colombia, Japón, Perú, Brasil, Bélgica, Italia, Gran Bretaña, Costa Rica, México, Australia, Ecuador, etc.

Además, estamos recopilando y difundiendo mensajes de solidaridad de todo el mundo, incluyendo el de Ruth Koppinger, la diputada del Partido Socialista Irlandés que impulsó el referéndum que hace poco levantó la prohibición del aborto en su país, así como de dirigentes y referentes feministas de la ISO y otros defensores del derecho al aborto en los Estados Unidos.

El resultado de esta lucha feminista, antipatriarcal y anticlerical está abierto y el triunfo es difícil. La fuerza de la movilización y lasolidaridad activa internacional que estamos logrando tendrá un peso indiscutible sobre la posibilidad de dar vuelta la situación y, sea cual sea el resultado final del 8A, este es sólo el primer round de una pelea que recién comienza e irá por más.

Celeste Fierro, referente nacional de Juntas y a la Izquierda